La paleta ibérica no es una versión menor del jamón. Procede de las patas delanteras del cerdo y su anatomía crea una pieza más compacta, con mayor proporción de hueso y una distribución distinta de grasa y músculo. Esa estructura suele ofrecer sabores intensos, aromas profundos y una textura muy expresiva cuando la curación y el corte están bien resueltos. Elegirla con criterio exige mirar la designación de venta, el porcentaje racial, la alimentación, el origen y el formato. También conviene pensar en el consumo real del hogar. Una paleta excelente se disfruta cuando puede cortarse o abrirse con regularidad, sin quedar olvidada. Made in Spain Gourmet reúne piezas y loncheados que permiten adaptar esa experiencia a cada mesa.